
Hippies, una clase social rebelde. No quieren trabajar, estan en contra del estado y se pasan todo el día tirados en la calle, en el parque, etc.
Creen que se ganan la vida fumando marihuana y cantando canciones de protesta. Aman a la naturaleza, e ironicamente tratan de salvarla, cosa que esta perdidad.
Yo odio a los hippies por ese mismo hecho. Personas que trabajan todo el día tratando de traer el pan a la casa y ellos tirados sin preocupaciones, en mayoria de los casos, esos trabajadores son tutores de esos rebeldes. En lo único que puedo coincidir con ellos en el salvar el mundo, pero muchas esperanzas ya no quedan.
En Argentina, hay algo parecido a los hippies… los “piqueteros”. Cortan rutas y calles solo para tener plata y algo de comida sin esmerarse a trabajar, familiar no?
En un mundo de mal en peor, donde se puede apreciar en cualquier lugar como el grande se come al chico, hippies sobran…
Aquí mi veredicto final. Agarra a todos los hippies, raparlos y enlistarlos en el ejercito o hacer labores comunitarios. Porque hippies, no hacen falta.
Un amigo de México (Edgar) me dijo “mandemos a los hippies al medio horiente o le meteremos sus cosos verdes por el c*lo”. Me causo mucha gracia, pero es verdad. No tiene que ser necesariamente ir a combatir contra el terrorismo, pero algo deben hacer, algo por todos.
No soy imperialista, no soy admirador de Bush, pero debemos reconocer que esa clase social no esta dando mala imagen.
Aún quedan hippies, las nuevas generaciones, pero no debemos permitir que se ganen la vida por no hacer nada.